La comunicación en el perro

La comunicación en el perro.

La mayoría de los problemas de convivencia que aparecen entre el perro y el ser humano se debe a conflictos de tipo social entre ambas especies.

Muchas veces los conflictos se deben a una interpretación errónea de aquello que el perro está tratando de comunicar.

Una de las características fundamentales que permiten definir al perro como especie animal es aquella que hace referencia a su estructura social.

Los perros al igual que sus antepasados los lobos, han basado gran parte de su éxito en la posesión de una estructura social altamente compleja y organizada.

La organización en grupos ofrece la capacidad de poder cazar de una manera más eficiente, al mismo tiempo que reduce el peligro de sufrir un ataque por parte de otros depredadores.

Para que dicha estructura social no funcione de forma caótica, es necesaria la existencia de un sistema que permita una buena comunicación entre cada uno de los miembros que la integran.

Para comunicarse con sus semejantes el perro utiliza tres de sus sentidos: la visión, el olfato y la audición. Mediante dichos canales sensoriales, el perro es capaz de mostrar sus intenciones a la vez que percatarse de las intenciones del resto de sus compañeros.

Los fenómenos de comunicación permiten que la conducta de un individuo (el emisor) pueda modificar el comportamiento de otro individuo (el receptor) y viceversa.

Entender los distintos tipos de lenguaje del perro, tendrá la posibilidad, de influir en su conducta de una forma correcta y natural.

Podemos definir lenguaje, como el medio por el cual él nos comunica sus intenciones, sentimientos y estados de ánimo.

Comunicación visual.

Se trata de unas series de expresiones, posturas corporales, dividida en tres grandes grupos:

  • Posturas o expresiones faciales.
  • Posturas o expresiones corporales.
  • Posturas o expresiones caudales.

El lenguaje corporal se aprende durante el desarrollo de la etapa de socialización (3 a 12 semanas de vida). Muestran distintos estados como, dominio, sumisión, agresividad, calma, relajación, excitación, inseguridad, ansiedad o miedo, etc. Intenciones y sentimientos.

Comunicación Olfatoria.

El olfato cuenta con una gran importancia dentro de los sistemas de comunicación caninos. En general, los mensajes de tipo olfativo se relacionan con la identificación individual, la territorialidad y la reproducción, desde las conductas de cortejo hasta el apareamiento.

La memoria olfativa convierte al perro en un excelente rastreador, pudiendo recordar objetos, personas, lugares u otros animales, no solo por su imagen, sino por su olor.

También parecen ser responsables de la agresividad que se desencadena en muchos encuentros entre individuos del mismo sexo.

Son capaces de informar al macho sobre el estado reproductivo de la hembra, el rango social, estado de salud.

La comunicación olfatoria puede utilizarse de dos formas:

Comunicación directa.

Comunicación indirecta.

Para que un sistema de comunicación pueda existir como tal, son necesarios tres elementos fundamentales: un emisor, un receptor y un canal adecuado de transmisión de la información.

Además del olor corporal formado por las diferentes secreciones del organismo, el perro utiliza un segundo canal de trasmisión olfatoria, basado en la emisión y captación de unas sustancias químicas denominadas Feromonas.

Las feromonas son componentes volátiles elaborados en distintos puntos del organismo que se encuentran presentes en los fluidos corporales de todos los mamíferos, tal vez incluso en el ser humano.

Las feromonas son captadas por una especie de segundo olfato especializado en dicha función denominado Órgano Vomeronasal o de Jacobson.

El Órgano Vomeronasal se dispone en la parte anterior del tabique nasal, encontrándose en conexión con el canal incisivo superior, pequeño conducto que pone en comunicación la cavidad nasal con la cavidad bucal.

Mediante un elaborado movimiento de la lengua y de los labios, el perro consigue que una parte del aire inspirado pase por el canal incisivo, permitiendo su entrada en el órgano vomeronasal.

Fuentes de feromonas:

  • Heces.
  • Orina.
  • Secreciones vaginales.
  • Excreciones prepuciales.
  • Glándulas: de la piel, anales y perianales, de la zona alta del dorso, salivares, plantares, etc.

La función principal de las feromonas es la identificación individual, identificación entre madres e hijos, del nido, del territorio, rango social, estado de salud, sexual o estado reproductor, celo, miedo, otras especies, etc.

Comunicación Auditiva.

La comunicación auditiva es utilizada por los cánidos en multitud de circunstancias. En condiciones naturales, los mensajes sonoros son especialmente útiles cuando la vegetación es suficientemente densa como para impedir el empleo de otras vías de comunicación.

Lenguaje específico en la comunicación auditiva del perro:
  • Los Ladridos: Estos varían de tono, en frecuencia, en tiempo y a veces hasta son combinados con gruñidos, gemidos o gimoteos. Es decir, no significa lo mismo uno o dos ladridos secos y cortos de tono medio que un ladrido rápido de tono medio. El primero es el saludo típico de un perro hacia un visitante conocido, a diferencia del ladrido rápido que es la alarma básica indicando por ejemplo, que alguien desconocido está a punto de entrar en su territorio.
  • Los Gruñidos: Igualmente hay una gran variedad y por lo general tiene como propósito mantener alejados a otros animales o personas. Estos pueden utilizarse como “palabras” completas o para modificar los ladridos, añadiéndoles un grado de amenaza.
  • Los Aullidos: Generalmente los aullidos son utilizados para reforzar la identidad del grupo, pero también son muy utilizados como un grito de soledad, es decir, cuando separamos a un perro de su grupo o familia y lo aislamos, este aúlla como un intento de atraer a otros de su especie y reforzar su “grupo”. Es una vocalización más típica del lobo, en el perro tan solo se escucha de forma ocasional.
  • Los lobos podrían aullar por tres motivos:
    • Como señal para reunir y mantener la cohesión de la manada, antes y después de la caza.
    • Para, en caso de encontrarse solos y aislados, reclamar la atención de otros miembros del grupo.
    • Para atraer a otros lobos durante la estación de apareamiento.

    A través de la domesticación se ha ido reduciendo la tendencia del perro a aullar.

  • Los Gemidos, Chillidos, Gimoteos: Son los tonos más agudos que emiten los perros y los que normalmente utilizan los cachorros.
    Por lo general son utilizados como llamados de auxilio, pues estos sonidos tienen dos características muy particulares: Que se oyen a grandes distancias, y que no se sabe exactamente de donde provienen. Así los cachorros llaman la atención de su madre sin revelar el lugar donde se encuentran, evitando así ser atacados por depredadores.
  • Los Gritos y Alaridos: Este sonido se produce cuando se sufre un dolor tan terrible que se teme por su propia vida.
  • Los Jadeos: No solo denotan la necesidad del perro de controlar su temperatura corporal (sed y/o demasiado calor) sino que también puede significar un estado de excitación o estrés extremo.
  • Los Suspiros: Pueden significar tanto placer como decepción, con este sonido deben tomarse en cuenta otros gestos y las circunstancias para realmente saber que nos quieren decir.

 

Jesús Gutiérrez